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Marzo del 2020


Sobre la Tercera Edad

Los que, incluso sin darse cuenta, tratan de limitar los derechos a la libertad de traslacion de las personas de la tercera edad, dividen a nuestra sociedad en momentos en que se necesita nuestra mayor unidad.

La pandemia no se sabe cuanto tiempo durara. ¿ Puede mantenerse el aislamiento indefinidamente ? ¿ cuanto retrocedera la sociedad, la economia mundial y la nuestra ?

Si las cosas siguen en la dirección que están tomando me sentiré  obligado a formar una organizacion sin fines de lucro, que podría llamarse Los Terceristas, para interesarse en defender los derechos de las personas de la tercera edad. Estas , por lo menos en Cuba se considera a aquellas de 60 años  y mas. Los de esta clase generacional y que no tienen afectada su  locomocion aspiran a pasar los años que le quedan por vivir participando activamente en la vida de la sociedad que los rodea. Muchos aún trabajamos. Los que intenten impedirselo atentan contra sus derechos humanos. Si ese impedimento se hace por la fuerza, bien sea por el Estado o por la familia se viola la legalidad y se acerca al fascismo. Los que piensen que las personas de la tercera edad se quedaran en sus casas indefinidamente en una muerte anticipada dado que no se conoce la duracion de la emergencia sanitaria no tienen ningun contacto con la realidad.

Hay que tener cuidado con las expresiones de los medios de difusión, dirigentes y personas de diferente indole con contenidos paternalistas e impositivos sobre los adultos mayores o de la tercera edad porque le hacen el juego a aquellos que tratan de limitar nuestros derechos y manipularnos, incluyendo a nuestros propios familiares. La pandemia del Coravit y las medidas necesarias para limitar su extensión no pueden servir de herramienta para aquellos que quieren aprovecharse de los adultos mayores, inclusive de aquellos que no pueden valerse por si mismos.

Se trata de QUE TODOS PERMANEZCAMOS EN NUESTRAS CASAS.En todo caso, mientras tanto, nuestros dirigentes mayores de 60 años a todos los niveles deben dar el ejemplo, quedarse en casa y no salir a no ser imprescindible, igual que lo haremos nosotros que tambien desarrollamos actividades utiles a la sociedad, a nosotros mismo,  a nuestras familias, nuestros amigos, conocidos y vecinos.


Afectuosamente


Michael Vázquez Montes de Oca

Por michaelrogelio - 29 de Marzo, 2020, 2:53, Categoría: General
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EL CORAVIRUS Y EL NUEVO ORDEN MUNDIAL

EL CORAVIRUS Y EL NUEVO ORDEN MUNDIAL

 

Ninguna nación preveía lo que provocaría el Covid-19 desde su aparición. Como afirma el conocido religioso y analista Frei Betto ¨Nadie sospechó tampoco que en pleno siglo XXI, con todos los recursos de la ciencia, la humanidad se vería amenazada por una pandemia. ¿Quién podía imaginar que vendría de China la causa de la más profunda crisis del capitalismo desde 2008, en forma de una enfermedad contagiosa?”  La respuesta para combatir el flagelo fue radical y contundente; medidas extremas, aislamiento de grandes ciudades, construcción de hospitales en días, atención médica inmediata e investigación científica, entre otras.

 

Cuando la OMS la declaró como pandemia, se encendieron las alarmas,  el  pánico se ha extendido por casi todo el orbe y los gobiernos han comenzado a reaccionar de manera política y no siempre sanitaria. El pico se espera a finales de abril-principios de mayo, el número de contagiados podría aumentar exponencialmente y rebasar los cálculos conservadores; se está presenciando como se cierran fronteras, calles desiertas, fuerzas de seguridad monitoreando que nadie transite, escuelas cerradas, cuarentenas, se paralizan las economías, las empresas siguen despidiendo trabajadores, el mundo se encierra y es imposible que salga ileso cuando todo esto termine.

 

Nada volverá a ser normal durante un largo tiempo y se ha puesto de manifiesto que ninguna nación está preparada; el coronavirus es el primer gran padecimiento del capitalismo trasnacionalizado, que desnuda el sistema diseñado por los dogmas neoliberales desde inicios de la década de 1970, aunque no es el único peligro; sequías, olas de calor, tormentas, etc. El hantavirus, por ejemplo, presenta síntomas similares a los de una gripe: fiebre, escalofríos, náuseas y dolores musculares y al igual que el coronavirus, puede provocar complicaciones respiratorias en los casos más graves y para él no existe tratamiento específico hasta el momento.

 

La sumisión de los intereses generales a los privados en sectores tan importantes para la salud y calidad de vida de las poblaciones (incluyendo el farmacéutico) ha sido la característica del período con la amplia privatización y sus consecuencias enormes, contribuyendo a la expansión de la actual. El Covid-19 ha puesto en evidencia los daños efectuados por las actitudes adoptadas como expresión de la globalización y en los países en desarrollo este daño fue notable: después de cuarenta años hoy cuentan con pobres regímenes públicos de salubridad y educación, con precarios de seguridad social y con brechas crecientes de infraestructura.

Desde su inicio el neoliberalismo empezó desmantelando y reduciendo la capacidad de los estados. Siguiendo la lógica del mercado desregulado, se desestatificaron las empresas públicas y los sistemas de seguridad social; se estimuló el retiro de profesionales calificados de la administración pública con renuncias pagadas; se utilizaron las asociaciones público-privadas en grandes inversiones; se favoreció la expansión de los servicios particulares de salud y educación, en desmedro de la calidad de los públicos.

Muchos hablan de una similitud de esta crisis con la de 1929 o como continuación de la del 2008 y obviamente se refieren sólo a lo financiero. Pero esta vez abarca los dos extremos, tanto la oferta (no se produce) como la demanda (no hay consumo), disminuirá la inversión y la actividad, las exportaciones, los servicios como resultado de los esfuerzos de contención y el distanciamiento, etc.

 

A medida que se propaga y los casos de infección aumentan, habrá innumerables escenarios en la cadena alimentaria que será probada durante las próximas semanas y meses, ante la escasez de trabajadores (por quedarse obligados en casa, los padres para cuidar a sus hijos), los cierres de puertos y las limitaciones al comercio que podrían terminar interrumpiendo el flujo de suministros. Para aquellos que dependen de la importación de alimentos, la realidad podría ser más grave y afectar la disponibilidad de los básicos; muchos se han orientado la producción agrícola hacia la exportación de productos clave, más que hacia la suficiencia alimentaria y la vulnerabilidad aumentará en aquellos que tenían dificultades alimentarios incluso antes del brote y las monedas que caen en picado frente al dólar limitan el poder adquisitivo.

 

Todo es un desastre y sucede en el contexto del cambio climático y los impredecibles patrones climáticos, causando estragos en la producción mundial de alimentos, Algunos analistas opinan que podría acabar con la globalización; cuando los bancos centrales arrojan dinero, existe el riesgo de que los precios se salgan de control, de una hiperinflación y ello conducirá a una situación extremadamente difícil porque las tasas de interés aumentarán automáticamente.

 

El endeudamiento subió en Estados Unidos, Europa y América Latina y los países tratan de solucionar los problemas emitiendo más moneda, la fragilidad financiera creada en el 2008, dejó sentadas las bases para que pueda estallar una burbuja financiera internacional de magnitudes históricas; millones de personas podrían perder sus empleos, un aumento exponencial del subempleo, reducciones de las horas de trabajo y los salarios.  

 

Algunos estiman que  se acelerará  el cambio de poder e influencia del Oeste al Este  "de una globalización centrada en Estados Unidos a una más centrada en China"; que  el tránsito de ese poder imperial puede ser pacífico  o violento, como lo ha sido en la mayor parte de los casos (hay  sectores estadounidenses que buscan provocar un enfrentamiento abierto e intentan corroer las posibles alianzas entre el gigante asiático y Europa).

 

En Washington, Donald Trump lleva días hablando de “virus chino” en sus comparecencias diarias ante la prensa y en Pekín, medios oficiales y diplomáticos, manifiestan la tesis de que fue introducido por soldados norteamericanos.  La relación entre ambos se encuentra en el peor momento de los últimos 40 años y ambos tratan de desviar las responsabilidades hacia el otro.

 

Son  terribles implicaciones y el mayúsculo desafío  en lo político, económico y  social para Latinoamérica por la flaqueza en la que estaba inmersa, su debilidad en la mayoría de los medios de salud, con un gasto por habitante muy por debajo de los países más industrializados, el desplome de los precios de las materias primas, masivas salidas de capital, devaluaciones de la monedas y caídas de las bolsas, el  impacto en las cadenas globales de valor hará que el desempleo en la región crezca un 10%, aumentando también la pobreza;  golpeará a los más empobrecidos y condenada a la recesión para este año.

 

A principios de año América Latina vislumbraba un nuevo horizonte, Argentina estrenaba presidente (Alberto Fernández) y afianzaba el giro iniciado un año antes con la llegada al poder de Jair Bolsonaro en Brasil y Andrés Manuel López Obrador en México, Venezuela, prometía un año electoral en el que la batalla entre Nicolás Maduro y Juan Guaidó escalaba a otro escenario y las revueltas populares convulsionaron Chile, Colombia, Haití y Ecuador.  La incertidumbre es total en el vasto territorio de más de 600 millones de personas, se  está acrecentando el malestar al interior de los mismos  donde cohabitan líderes que no se toman en serio las recomendaciones, tensiones que se agudizan y una economía cada vez más frágil que aleja cualquier atisbo de certeza; todo ha quedado sepultado por el coronavirus.

 

El golpe que se avecina tendrá consecuencias en las protestas populares que, por el momento, con toda seguridad, quedarán en una suerte de cuarentena ante las medidas de contención que se requieren. Se ha paralizado en cierta medida Sudamérica, se han cerrado fronteras, las principales administraciones tratan de tener una respuesta coordinada, pero con algunas resulta quimérico.

 

América Latina no será la misma, aparece una conciencia colectiva que exige la presencia estatal y la participación organizada para ocuparse de los problemas, que garantice el acceso a las necesidades básicas de manera igualitaria.

 

Es posible que de sus cenizas surja un nuevo orden mundial. Así lo ven algunos analistas que piensan que de la ruina que deje por el retroceso de la actividad económica y social pueden surgir modelos de organización que le den prioridad a la solución de los inconvenientes antes que al enriquecimiento de las elites.

 

Son impresionantes los efectos geopolíticos, China se ha reposicionado, Cuba muestra su fortaleza biotecnológica y sus métodos de salud, que aún bajo severas sanciones y demonizada es capaz de dar grandes pasos. Francia, España, Italia, Alemania, Estados Unidos y otro grupo de países del Primer Mundo han perdido su protagonismo mundial pues se hacen visibles los aprietos capitalistas y quién hegemonizará el nuevo orden y por eso la guerra comercial entre Estados Unidos y China o las respuestas proteccionistas de Trump, Brexit, Bolsonaro y varios regímenes derechistas, que son llevadas adelante bajo las banderas del neoliberalismo.  Analistas señalan cambiará el mundo para siempre, detendrá la globalización, provocará el ocaso de Estados Unidos, aumentarán ideas nacionalistas y creará un régimen mundial más sostenible.

 

Cada crisis es también una oportunidad y quizá la epidemia actual ayude a darse cuenta lo que representa la dispersión global; es momento de practicar la solidaridad, estar atentos a llamados de alarma, ayudar en lo que sea necesario y ser todos promotores activos de la prevención; se necesita tomar una decisión, y la alternativa es desunión para beneficiar a los más poderosos o solidaridad global. Seguramente si se elige la segunda, será una victoria de todos contra el coronavirus y también contra las futuras epidemias, catástrofes y aprietos.

 

Hasta Pronto

 

Lic. Michael Vázquez Montes de Oca

 

Marzo del 2020

 

 

 

 

 

Por michaelrogelio - 29 de Marzo, 2020, 2:40, Categoría: General
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LA ECONOMIA Y EL CORONAVIRUS

LA ECONOMIA Y EL CORONAVIRUS

 

Un artículo anterior se refería a la pandemia del Coravirus, su repercusión e influencia en América Latina y el Caribe. Ahora se hará énfasis en los económicas, dado que los analistas confirman lo que se califica de cisnes negros (eventos impredecibles que inciden global y enormemente): la caída del petróleo y el Convid-19, con el desplome del crecimiento, despidos en muchas empresas y más contracción de la inversión.

 

Cada una de esas tendencias podría agravarse.  La epidemia va a proseguir su marcha, costará más de USD 280 mil millones en los primeros tres meses del año y empieza a tener dimensiones extraordinarias.

 

La presidenta del FMI  advirtió que podría provocarse una situación  similar a la del 2008 y poner en peligro la recuperación.  Se han estremecido los mercados por los efectos en dominó y su desenlace es muy alarmante, por lo que no es lejana la posibilidad que rebase la dimensión de otros trances parecidos; los principales organismos internacionales merman sus previsiones y también lo está haciendo la producción y los servicios, a un ritmo acelerado.


El número de turistas en 2020 sufrirá una fuerte baja, según pronostica la Organización Mundial del Turismo (OMT) y está entrando en magnas dificultades, con graves contracciones en los meses que vienen, particularmente en el verano y en comunicado conjunto con la de la Salud se pide al sector turístico que su respuesta al brote del coronavirus sea “medida, coherente y proporcionada”, ya que cerrar fronteras, prohibir los viajes en general y políticas más extremas no detendrá la propagación. Las aerolíneas podrían perder más de 100 mil millones de dólares en ingresos
en 2020, según la Asociación Internacional del Transporte Aéreo

 

Hay quienes apelan a que los datos son parecidos a los de 1929 y otros sostienen que esto podía ser peor que la del sector financiero del 2008.   Sea como fuere, el tema es que el petróleo caía un 30% sembrando un caos, el  Banco Central Europeo aprobó estímulos financieros para poder lidiar con el costo de la enfermedad y las pérdidas hablan por sí solas (estimadas  en 2 billones de dólares en el 2020 en el planeta), cifra equiparable al costo estadounidense de la guerra en Afganistán en 18 años.

 

Los países tratan de solucionar los problemas emitiendo más moneda, pese a que va a parar en las arcas de las grandes compañías y de la élite, no a la actividad productiva ni a la construcción de fábricas.

 

China experimenta devastadoras consecuencias; sus daños ascienden a 237 mil millones de dólares. Desde finales de enero, ha limitado drásticamente la actividad y de expandirse en el tiempo, podría cobrarse más de un punto porcentual de lo anunciado; hace semanas que el tránsito de mercancías se redujo a niveles insignificantes, lo que golpea a otros países por el descenso de importaciones del gigante asiático, la comercialización de productos finales importados de ese país y la huella se multiplica por el rol de los proveedores manufactureros de las cadenas de valor radicados allí. Una primera interrogante es lo que ocurrirá con su economía; según varias informaciones, ha comprado, a precios de remate, montones de compañías occidentales que operan en su territorio.

 

Ahora está afectando a Estados Unidos, sacando a la luz la profunda divisoria de clase en la atención sanitaria: los que gozan de buenos seguros médicos y  pueden trabajar o enseñar desde sus casas y los millones de mal pagados,  jornaleros, de servicios, temporeros sin cobertura sanitaria, parados y personas sin techo totalmente desamparados y aunque  Washington resuelva finalmente la falta de equipos de prueba y consiga suministrar suficientes kits, las personas no aseguradas seguirán teniendo que pagar a médicos y hospitales, la factura sanitaria de las familias se disparará, millones de trabajadores perderán su empleo y el seguro médico asociado.

 

Científicos estadounidenses consideran que la respuesta de Washington no ha sido suficientemente rápida. La Reserva Federal de Estados Unidos ha decidido reducir más su tasa de interés de referencia, lo que ha estimulado otro revuelo en la bolsa de Nueva York y si bien Wall Street ha reaccionado con el desplome del S&P 500, las decisiones han sido una buena noticia para quienes invierten en oro, que subió su valor en un 3%.

 

Europa, con un avance más rápido de lo que lo fue en China en su peor momento, se ha convertido en el epicentro. Se insta a los europeos a actuar con determinación y que la respuesta pueda soportar el golpe financiero que viene induciendo la mortal enfermedad

 

Las terribles implicaciones para Latinoamérica están a la vista, desplome de los precios de las materias primas, masivas salidas de capital, devaluaciones de la moneda en Brasil, Chile o México y caídas de las bolsas.  Golpeará a los más empobrecidos y producirá tragedias inimaginables, especialmente en aquellos con sistemas de salud inexistentes, deteriorados o demolidos.

 

Empieza a haber quiebras de empresas, aunque por ahora no son muchas y son más frecuentes las restricciones de plantillas y producción.  Lo que está ocurriendo supone un freno y demuestra lo muy globalizada que está la sociedad; una evaluación destaca que en el mejor escenario se vaticinan millones de muertes y pérdidas de 2,4 billones de dólares del PIB mundial y a medida que la gravedad aumenta, el costo potencial trepa.  

 

El dólar y los bonos del tesoro de Estados Unidos se han convertido en el principal refugio de los capitales, que se utilizarán para el proyecto imperial de restaurar la hegemonía norteamericana. Todas las consecuencias de una globalización afloran y nadie sabe cómo lo lidiará el capitalismo; los gobiernos se enfrentan a una difícil disyuntiva: parar la actividad económica o la extensión del virus, implementando medidas radicales y rápidas, para disminuir el impacto. 

 

Existe una fragilidad financiera desde la crisis de 2008, que dejó sentadas las bases para que pueda hacer estallar una burbuja financiera internacional de magnitudes históricas. El endeudamiento subió en Estados Unidos, Europa y América Latina y el resultado de la situación china al alterarse las cadenas de suministro, fractura el sustento que debería mantener un flujo permanente para garantizar los pagos y termina en lo que está sucediendo ahora, que es que los capitales se refugian en los títulos del Tesoro estadounidense.

 

Se hacen visibles los aprietos capitalistas, con antecedentes en 1999-2001, 2007-2009 y la recesión del 2009. Ante los actuales, lo que se discute es quién hegemoniza el nuevo orden y por eso la guerra comercial entre Estados Unidos y China, o las respuestas nacionalistas y proteccionistas de Trump, Brexit, Bolsonaro y varios regímenes derechistas, que son llevadas adelante bajo las banderas del neoliberalismo.

 

Amenazas de recesión, “guerras comerciales”,  junto a nuevo salto de la lucha de clases, marcan un cambio en la tónica del momento. La pandemia pone de manifiesto que el sistema capitalista se viene abajo cuando se incomunica a todo el orbe durante un mes, las acciones unilaterales son contraproducentes e inefectivas y el aislacionismo y la improvisación trumpistas se vuelven especialmente peligrosas.  

El pronóstico es de agravamiento,  con futuro incierto en cuanto a duración y  conmoción  social en términos de empobrecimiento, desempleo, desigualdad y marginación social, se agravarán los problemas e inducirá políticas reaccionarias para afectar derechos conquistados,  quedando en evidencia la ausencia de infraestructura y políticas sanitarias de prevención y asistencia, el fracaso de la política de privatización de la salud, su mercantilización y  de otros derechos sociales, al someterlos  al régimen del capital y a relaciones  mercantiles y de lo cual son ejemplo las farmacéuticas que sistemáticamente anteponen su objetivo de optimizar sus beneficios a otros fines, como el de prevenir y/o curar enfermedades.  

La importancia de la comercialización y la sumisión de los intereses generales a los intereses privados en sectores tan importantes para la salud y calidad de vida de las poblaciones ha sido la característica del período neoliberal, iniciado a partir de los años ochenta con la amplia privatización de sectores vitales.

El coronavirus y el desplome de los mercados se instalan sobre una situación sensibilizada por la crisis económica junto a los riesgos y el cambio climático. Las perspectivas no son halagüeñas, se mostró la peor cara de la globalización y es prematuro saber las derivaciones sobre la cultura y la política, pero no quedan dudas que las tendencias hacia el aislamiento, individualismo y las xenofobias existentes pueden fortalecerse, con importantes implicaciones geopolíticas que todavía son difíciles de anticipar.

 

Hay que desarmar la lógica de la mercantilización y privatización transnacional por otras orientadas a la organización de relaciones sociales de producción y cooperación internacional para la salud pública y otros derechos sociales, resultando imperioso discutir y objetar la lógica del orden de la producción y la circulación capitalista. Ello no existirá hasta que los movimientos sociales acaben con el poder de las compañías farmacéuticas y con el negocio de la sanidad.

 

En suma, se está a las puertas de un mundo nuevo, el que se está viviendo no tiene precedentes.

 

Hasta Pronto

 

Lic. Michael Vázquez Montes de Oca

 

Marzo 2020

 

 

 

 

Por michaelrogelio - 29 de Marzo, 2020, 2:35, Categoría: General
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EL CORONAVIRUS Y AMERICA LATINA

EL CORONAVIRUS Y AMERICA LATINA

 

Inesperadamente  el  Coronavirus o Covid-19  se ha convertido en elemento importante de la geopolítica; está presente en  más de 119 países, supera las 140 mil personas contagiadas y 4200  las  fallecidas.

 

Los coronavirus se descubrieron en los años sesenta y se desconoce su origen, aunque se sabe que ciertos animales actúan como reservorios y provocan desde un resfriado hasta un síndrome respiratorio grave; en China suele haber grandes mercados de animales vivos y los primeros casos se notificaron en Wuhan en diciembre de 2019.

 

Mientras la enfermedad avanza, las bolsas siguen cayendo. Los organismos internacionales reducen sus pronósticos de progresión y también lo hacen la producción y los servicios a ritmo acelerado; la  economía mundial creció 2,4% en 2019 y se esperaba una décima de punto más para el 2020, que está siendo corregida a la baja. El Fondo Monetario Internacional ha reducido el PIB global del 3,3% al 2,9% y la OCDE lo ha hecho del 2,9% al 2,4% para su ámbito, advirtiendo que si la situación no mejora podría caer hasta el 1,5%, lo que confirma la preocupación y su gravedad.

 

Los retrocesos en China han sido más moderados y una interrogante es cómo medir las consecuencias, con una contracción de 2% en la producción manufacturera durante febrero y de expandirse en el tiempo la pandemia llevaría a 4-5% el PIB;  se anuncian medidas fiscales y monetarias para contrarrestar los estragos y  la  diferencia con el SARS es que en la actualidad su peso es más de cuatro veces el de 2003, sus importaciones y exportaciones que representaban 5,78% del comercio internacional,  ahora son del 13% y se estima que será el más afectado en el turismo (11% del PIB y con un crecimiento anual del 7%).  Los daños son visibles (algunos dicen que el virus fue introducido intencionalmente) y el Secretario del Tesoro estadounidense aseguró que la epidemia constituía una gran oportunidad en su estratégica batalla económica con dicho país.    

Lo que está ocurriendo supone un freno y demuestra la globalización del mundo. Ha caído la demanda, afectando a compañías aéreas, aeropuertos, cruceros, hostelería, restauración y el sector de productos de lujo;  ya  hay  áreas en cuarentena, ciudadanos encerrados en sus casas,  congresos,   reuniones y viajes cancelados, gran crisis de duración y alcance aún desconocidos  en la rama turística, con el desplome bursátil de todos los gigantes,  los ingresos del sector aéreo se reducirán un 5%, lo que supone casi 3 mil millones de dólares y en el petróleo, la OPEP redujo a la baja sus expectativas para el 2020 ante un 30% de declive de los precios por la determinación de Arabia Saudita de bajarlos y aumentar su producción, influyendo también la caída de utilidades por los efectos  dominó.   

Empiezan quiebras de empresas, restricciones de plantillas y de producción, es probable la reducción de empleos y el impacto podría ser superior al generado por otras epidemias y mucho más importante del que se imagina.  Es posible recortes en las tasas de interés e influir en las que se cobran por los créditos hipotecarios, en el tipo de cambio de las monedas y en el aumento de la deuda externa, que según el Banco Mundial es la más extendida y mayor de los últimos 50 años y ha trepado un 230% mientras en los países emergentes llega a 55 billones de dólares (168 % de su PBI) y en China a 255%.

Aumentan los controles fronterizos, se hacen llamados a evitar viajes porque muchos ciudadanos viven en un sitio y trabajan en otro o no avistan los riesgos y se mueven sin el debido cuidado, aunque cerrar fronteras, prohibir los viajes y políticas más extremas no detendrá su propagación.

El tema va en serio, se ha extendido a más de tres regiones geográficas distintas y muestra la arista del capitalismo; en un sistema medianamente social, si surge una epidemia, aunque sea leve, los métodos y medios de prevención se hacen llegar a los ciudadanos de un modo más barato y eficaz de lo habitual.   Los seguros de viaje y de salud no cubren la enfermedad.

 

Un artículo publicado preguntaba quién gana, quién está interesado en sacar ventajas económicas de la tragedia que vive el mundo; tiene sentido que algunas farmacéuticas se disparen, pues siempre hay alguien que obtiene beneficios en medio de las crisis y los ricos no están reparando en gastos para minimizar su experiencia.   Ejemplos son:  

 

-        La empresa 3M ha subido sus ganancias por su mascarilla con niveles de protección más positivos.

-        El gel desinfectante pasó de un precio de 3 euros a 22,5 (650%) y las mascarillas de 10 céntimos a 1,8 euros (1700%)

-        Firmas de moda como Louis Vuitton y Fendi han decidido crear sus propias máscaras de lujo con su logo y  su uso se ha vuelto popular en las redes.

-        El tapabocas urbano de la compañía sueca llamada Airinum, con un precio de 69 a 99 dólares y está agotado en su sitio web hasta abril.

-        El de la británica Cambridge Mask Co., de 30 dólares, ha aumentado la demanda de veinte a treinta veces respecto de los niveles normales.

-        Byredo, una marca europea de lujo de antibacterial para manos sin enjuague por 35 dólares, está agotado.

-        Algunas aerolíneas ofrecen alquiler de vuelos privados y otros viajeros adinerados están optando por el aislamiento marítimo de los yates.

-        Para el acceso a médicos 24 horas, tener citas urgentes con especialistas y comodidades exclusivas se recurren a servicios médicos boutique. Se ofrecen salas de urgencias VIP, servicio a domicilio, etc.

-        Un búnker casero representa el máximo lujo de refugio y construyen una habitación de aislamiento médico con todo y sistema de ventilación, equipada con un sistema de presión negativa para restringir la circulación de patógenos con hidratación intravenosa, medicinas, artículos de laboratorio, guantes, mascarillas, oxígeno y comida.  

Los expertos reconocen que el nuevo coronavirus no conoce fronteras nacionales ni sociales, pero eso no significa que las últimas no existan.

           

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ya la declaró pandemia y reitera su advertencia de que podría llegar a todos los países. El secretario general de la ONU, pidió a la comunidad internacional unir esfuerzos para contener el Covid-19 y ejercer mayor solidaridad en este momento crítico, aseguró que su contención es posible pero la ventana de oportunidades se está estrechando.

 

Quienes suelen informarse de lo que sucede, saben que hay múltiples padecimientos que matan más que el Covid-19; el cambio climático, el hambre extrema de millones de niños, la explotación infantil, el abuso y las guerras, pero se está viviendo, por primera vez en la historia, una epidemia a tiempo real de la que todos los medios de comunicación hablan diariamente en todo el planeta;  la  parafernalia comunicacional sigue haciendo hincapié en el tema, omitiendo otros hechos más acuciantes y cuantitativamente más significativos, con un silencio preocupante o cómplice convirtiendo a China en una amenaza a la salud pública mundial.  La contaminación del aire, de la que no hay titulares, provoca graves secuelas sanitarias, sin olvidar lo que pasa en África con el SIDA, las hambrunas y otros males, que ponen al borde del genocidio a su población y es solucionable, a los que habría que agregar a Haití y otras zonas.

 

En el paraíso del capitalismo, Estados Unidos (con más de mil casos y creciendo) un ciudadano ha denunciado que debe pagar 3200 dólares por hacerse las pruebas para descartar estar infectado. Si el Covid-19 se irradia, Trump perderá doble: dañará el crecimiento y habrá perdido la confianza de la ciudadanía acerca de lo que ha explicado en forma nada científica sobre la enfermedad, en tanto el gobernador de la Reserva Federal, avisó estar listo para tomar acciones y apoyar ante el daño provocado, pero para quienes lo encabezan es más importante comprobar si sus exportaciones petroleras se mantienen indemnes o descienden los precios, a partir de sus caras producciones del esquisto.    

 

En el caso de América Latina y el Caribe, donde predomina la pobreza, el analfabetismo, la desigualdad social, el desempleo y la insalubridad (subdesarrollo capitalista), podría extenderse con rapidez, con secuelas sin precedentes en la salud humana, económicos, políticos y sociales, causando miles de muertos directos y muchos más indirectos. El turismo, la producción por el cierre de fábricas y la consiguiente disminución de las exportaciones, la paralización de servicios por la supresión de transporte para evitar aglomeraciones, de clases y espectáculos públicos, más el colapso de los precarios sistemas sanitarios conllevarían una caída del PIB y de los indicadores sociales difíciles de prever y ello sin tomar en cuenta el desinterés por parte de los gobiernos neoliberales que predominan.

 

Incluso gobiernos progresistas encontrarán serias dificultades para enfrentar la enfermedad, lo que puede llevar a su pérdida de credibilidad y su consiguiente reemplazo por administraciones de derecha que ofrezcan demagógicamente poder resolver estos problemas. Cuba, con una organización social que lo convierte en un referente ejemplar para afrontar ambientes de desastre sufrirá además de los derivados del bloqueo, reducciones en el turismo y de producciones por limitaciones con el transporte y la energía eléctrica entre otros.

Las principales consecuencias del coronavirus en América Latina son las  siguientes:

-        Un derrumbamiento de las exportaciones, en especial hacia China, que es el principal destino de sus productos, ejemplos son:   Chile le despacha el 50% de su cobre y Brasil le destina el 28% de sus exportaciones.

-        Retroceso de los precios de las materias primas, el  derrumbe del petróleo y del resto de los commodities, de las cuales  China es el principal importador y con un menor crecimiento se espera disminución de sus compras.

-        Presiones financieras por el hundimiento  de las cotizaciones de acciones y   bonos  y  las devaluaciones de las monedas; la moneda brasileña ya se depreció casi 20%.

-        Fuga de capitales, se está registrando un reflujo hacia mercados desarrollados, generando disminución abrupta de reservas internacionales de libre disponibilidad.

La epidemia ha sido confirmada en 16 naciones de América Latina y 3 territorios de ultramar en el Caribe.   Ya se muestra  el descenso  de  varias monedas latinoamericanas, como los  pesos mexicano, colombiano y  chileno. En México, se estima que el Covit podría llegar al 70% de sus habitantes y las pérdidas constituirían 98 mil millones de dólares y en Argentina 56 mil millones. 

Hace siglos que la humanidad contrajo una especie fatal de pandemia que se llama el capitalismo, que tiene más fuerza que una metástasis cancerosa, tiene sus propios objetivos y no se preocupa demasiado del cuerpo de la humanidad, a la que puede acabar por exterminar.

Es evidente que todo apunta a una nueva crisis del sistema capitalista mundial que aún no se recupera de la crisis del 2008 pero esta vez, por sus características, abarcando todos los aspectos de la vida económica, política y social de la humanidad. Amenazas de recesión, “guerras comerciales” y disputas geopolíticas en aumento, junto a nuevo salto de la lucha de clases, marcan la tónica del momento.

Es probable que surja una recomposición del mapa geopolítico mundial donde los países más debilitados tengan que ceder su lugar a los que terminen menos dañados, pero sería necesario entender que es el momento de la ciencia y la cooperación, no de ninguna guerra de cualquier tipo.

 

Hasta Pronto

 

Lic. Michael Vázquez Montes de Oca

Marzo 2020

Por michaelrogelio - 29 de Marzo, 2020, 2:29, Categoría: General
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EL CORONAVIRUS Y AMERICA LATINA

 

EL CORONAVIRUS Y AMERICA LATINA

 

Inesperadamente  el  Coronavirus o Covid-19  se ha convertido en elemento importante de la geopolítica; está presente ya en la mayor parte del Globo, supera las 140 mil personas contagiadas y 4200  las  fallecidas.

 

Los coronavirus se descubrieron en los años sesenta y se desconoce su origen, aunque se sabe que ciertos animales actúan como reservorios y provocan desde un resfriado hasta un síndrome respiratorio grave; en China suele haber grandes mercados de animales vivos y los primeros casos se notificaron en Wuhan en diciembre de 2019.

 

Mientras la enfermedad avanza, las bolsas siguen cayendo. Los organismos internacionales reducen sus pronósticos de progresión y también lo hacen la producción y los servicios a ritmo acelerado; la  economía mundial creció 2,4% en 2019 y se esperaba una décima de punto más para el 2020, que está siendo corregida a la baja. El Fondo Monetario Internacional ha reducido el PIB global del 3,3% al 2,9% y la OCDE lo ha hecho del 2,9% al 2,4% para su ámbito, advirtiendo que si la situación no mejora podría caer hasta el 1,5%, lo que confirma la preocupación y su gravedad.

 

Los retrocesos en China han sido más moderados y una interrogante es cómo medir las consecuencias, con una contracción de 2% en la producción manufacturera durante febrero y de expandirse en el tiempo la pandemia llevaría a 4-5% el PIB;  se anuncian medidas fiscales y monetarias para contrarrestar los estragos y  la  diferencia con el SARS es que en la actualidad su peso es más de cuatro veces el de 2003, sus importaciones y exportaciones que representaban 5,78% del comercio internacional,  ahora son del 13% y se estima que será el más afectado en el turismo (11% del PIB y con un crecimiento anual del 7%).  Los daños son visibles (algunos dicen que el virus fue introducido intencionalmente) y el Secretario del Tesoro estadounidense aseguró que la epidemia constituía una gran oportunidad en su estratégica batalla económica con dicho país.    

Lo que está ocurriendo supone un freno y demuestra la globalización del mundo. Ha caído la demanda, afectando a compañías aéreas, aeropuertos, cruceros, hostelería, restauración y el sector de productos de lujo;  ya  hay  áreas en cuarentena, ciudadanos encerrados en sus casas,  congresos,   reuniones, actividades de todo tipo y viajes cancelados, gran crisis de duración y alcance aún desconocidos  en la rama turística, con el desplome bursátil de todos los gigantes,  los ingresos del sector aéreo se reducirán un 5%, lo que supone casi 3 mil millones de dólares y en el petróleo, la OPEP redujo a la baja sus expectativas para el 2020 ante un 30% de declive de los precios por la determinación de Arabia Saudita de bajarlos y aumentar su producción, influyendo también la caída de utilidades por los efectos  dominó.   

Empiezan quiebras de empresas, restricciones de plantillas y de producción, es probable la reducción de empleos, el impacto podría ser superior al generado por otras epidemias y mucho más importante del que se imagina.  Es posible recortes en las tasas de interés e influir en las que se cobran por los créditos hipotecarios, en el tipo de cambio de las monedas y en el aumento de la deuda externa, que según el Banco Mundial es la más extendida y mayor de los últimos 50 años y ha trepado un 230% mientras en los países emergentes llega a 55 billones de dólares (168 % de su PBI) y en China a 255%.

Aumentan los controles fronterizos, se hacen llamados a evitar viajes porque muchos ciudadanos viven en un sitio y trabajan en otro o no avistan los riesgos y se mueven sin el debido cuidado, aunque cerrar fronteras, prohibir los viajes y políticas más extremas no detendrá su propagación.

El tema va en serio, se ha extendido a más de tres regiones geográficas distintas y muestra la arista del capitalismo; en un sistema medianamente social, si surge una epidemia, aunque sea leve, los métodos y medios de prevención se hacen llegar a los ciudadanos de un modo más barato y eficaz de lo habitual.   Los seguros de viaje y de salud no cubren la enfermedad.

 

Un artículo publicado preguntaba quién gana, quién está interesado en sacar ventajas económicas de la tragedia que vive el mundo; tiene sentido que algunas farmacéuticas se disparen, pues siempre hay alguien que obtiene beneficios en medio de las crisis y los ricos no están reparando en gastos para minimizar su experiencia.   Ejemplos son:  

 

-        La empresa 3M ha subido sus ganancias por su mascarilla con niveles de protección más positivos.

-        El gel desinfectante pasó de un precio de 3 euros a 22,5 (650%) y las mascarillas de 10 céntimos a 1,8 euros (1700%)

-        Firmas de moda como Louis Vuitton y Fendi han decidido crear sus propias máscaras de lujo con su logo y  su uso se ha vuelto popular en las redes.

-        El tapabocas urbano de la compañía sueca llamada Airinum, con un precio de 69 a 99 dólares y está agotado en su sitio web hasta abril.

-        El de la británica Cambridge Mask Co., de 30 dólares, ha aumentado la demanda de veinte a treinta veces respecto de los niveles normales.

-        Byredo, una marca europea de lujo de antibacterial para manos sin enjuague por 35 dólares, está agotado.

-        Algunas aerolíneas ofrecen alquiler de vuelos privados y otros viajeros adinerados están optando por el aislamiento marítimo de los yates.

-        Para el acceso a médicos 24 horas, tener citas urgentes con especialistas y comodidades exclusivas se recurren a servicios médicos boutique. Se ofrecen salas de urgencias VIP, servicio a domicilio, etc.

-        Un búnker casero representa el máximo lujo de refugio y construyen una habitación de aislamiento médico con todo y sistema de ventilación, equipada con un sistema de presión negativa para restringir la circulación de patógenos con hidratación intravenosa, medicinas, artículos de laboratorio, guantes, mascarillas, oxígeno y comida.  

Los expertos reconocen que el nuevo coronavirus no conoce fronteras nacionales ni sociales, pero eso no significa que las últimas no existan.

           

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ya la declaró pandemia y reitera su advertencia de que podría llegar a todos los países. El secretario general de la ONU, pidió a la comunidad internacional unir esfuerzos para contener el Covid-19 y ejercer mayor solidaridad en este momento crítico, aseguró que su contención es posible pero la ventana de oportunidades se está estrechando.

 

Quienes suelen informarse de lo que sucede, saben que hay múltiples padecimientos que matan más que el Covid-19; el cambio climático, el hambre extrema de millones de niños, la explotación infantil, el abuso y las guerras, pero se está viviendo, por primera vez en la historia, una epidemia a tiempo real de la que todos los medios de comunicación hablan diariamente en todo el planeta;  la  parafernalia comunicacional sigue haciendo hincapié en el tema, omitiendo otros hechos más acuciantes y cuantitativamente más significativos, con un silencio preocupante o cómplice convirtiendo a China en una amenaza a la salud pública mundial.  La contaminación del aire, de la que no hay titulares, provoca graves secuelas sanitarias, sin olvidar lo que pasa en África con el SIDA, las hambrunas y otros males, que ponen al borde del genocidio a su población y es solucionable, a los que habría que agregar a Haití y otras zonas.

 

En el paraíso del capitalismo, Estados Unidos (con más de mil casos y creciendo) un ciudadano ha denunciado que debe pagar 3200 dólares por hacerse las pruebas para descartar estar infectado. Si el Covid-19 se irradia, Trump perderá doble: dañará el crecimiento y habrá perdido la confianza de la ciudadanía acerca de lo que ha explicado en forma nada científica sobre la enfermedad, en tanto el gobernador de la Reserva Federal avisó estar listo para tomar acciones y apoyar ante el daño provocado, pero para quienes lo encabezan es más importante comprobar si sus exportaciones petroleras se mantienen indemnes o descienden los precios, a partir de sus caras producciones del esquisto.    

 

En el caso de América Latina y el Caribe, donde predomina la pobreza, el analfabetismo, la desigualdad social, el desempleo y la insalubridad (subdesarrollo capitalista), podría extenderse con rapidez, con secuelas sin precedentes en la salud humana, económicos, políticos y sociales, causando miles de muertos directos y muchos más indirectos. El turismo, la producción por el cierre de fábricas y la consiguiente disminución de las exportaciones, la paralización de servicios por la supresión de transporte para evitar aglomeraciones, de clases y espectáculos públicos, más el colapso de los precarios sistemas sanitarios conllevarían una caída del PIB y de los indicadores sociales difíciles de prever y ello sin tomar en cuenta el desinterés por parte de los gobiernos neoliberales que predominan.

 

Incluso gobiernos progresistas encontrarán serias dificultades para enfrentar la enfermedad, lo que puede llevar a su pérdida de credibilidad y su consiguiente reemplazo por administraciones de derecha que ofrezcan demagógicamente poder resolver estos problemas. Cuba, con una organización social que lo convierte en un referente ejemplar para afrontar ambientes de desastre sufrirá además de los derivados del bloqueo, reducciones en el turismo y de producciones por limitaciones con el transporte y la energía eléctrica entre otros.

Las principales consecuencias del coronavirus en América Latina son las  siguientes:

-        Un derrumbamiento de las exportaciones, en especial hacia China, que es el principal destino de sus productos, ejemplos son:   Chile le despacha el 50% de su cobre y Brasil le destina el 28% de sus exportaciones.

-        Retroceso de los precios de las materias primas, el  derrumbe del petróleo y del resto de los commodities, de las cuales  China es el principal importador y con un menor crecimiento se espera disminución de sus compras.

-        Presiones financieras por el hundimiento  de las cotizaciones de acciones y   bonos  y  las devaluaciones de las monedas; la moneda brasileña ya se depreció casi 20%.

-        Fuga de capitales, se está registrando un reflujo hacia mercados desarrollados, generando disminución abrupta de reservas internacionales de libre disponibilidad.

La epidemia ha sido confirmada en la mayor parte de las naciones de América Latina y  territorios de ultramar en el Caribe.   Ya se muestra  el descenso  de  varias monedas latinoamericanas, como los  pesos mexicano, colombiano y  chileno. En México, se estima que el Covit podría llegar al 70% de sus habitantes y las pérdidas constituirían 98 mil millones de dólares y en Argentina 56 mil millones. 

Hace siglos que la humanidad contrajo una especie fatal de pandemia que se llama el capitalismo, que tiene más fuerza que una metástasis cancerosa, tiene sus propios objetivos y no se preocupa demasiado del cuerpo de la humanidad, a la que puede acabar por exterminar.

Es evidente que todo apunta a una nueva crisis del sistema capitalista mundial que aún no se recupera de la crisis del 2008 pero esta vez, por sus características, abarcando todos los aspectos de la vida económica, política y social de la humanidad. Amenazas de recesión, “guerras comerciales” y disputas geopolíticas en aumento, junto a nuevo salto de la lucha de clases, marcan la tónica del momento.

Es probable que surja una recomposición del mapa geopolítico mundial donde los países más debilitados tengan que ceder su lugar a los que terminen menos dañados, pero sería necesario entender que es el momento de la ciencia y la cooperación, no de ninguna guerra de cualquier tipo.

 

Hasta Pronto

 

Lic. Michael Vázquez Montes de Oca

Marzo 2020

Por michaelrogelio - 13 de Marzo, 2020, 3:51, Categoría: General
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