cubaopina
Informacion sobre Cuba y el resto del mundo


Inicio


Acerca de
Suscríbete al blog

Categorías
General [43] Sindicar categoría

Archivos
Junio 2020 [11]
Marzo 2020 [5]
Enero 2020 [8]
Abril 2019 [2]
Marzo 2019 [3]
Febrero 2019 [5]
Diciembre 2018 [3]
Octubre 2018 [1]
Septiembre 2018 [5]

Sindicación (RSS)
Artículos
Comentarios

 


EXPERIENCIAS QUE DEJA LA PANDEMIA

En este artículo se pretenden reiterar algunas características de hechos que constituyen experiencias que no se deben ignorar y entre las fundamentales se encuentran la necesidad de un fortalecimiento de los gobiernos ante la tendencia neoliberal a su debilitamiento y cambiar el modelo por uno que combata frontalmente a la pobreza, la sobreexplotación de los recursos naturales y el cambio climático.

 

También se ha evidenciado la conveniencia de actuar con mayor racionalidad, reducir el consumismo y una mayor colaboración entre los países y las instituciones.  

 

Se prevé un fuerte empeoramiento y se producirá, como mínimo, una ralentización de la globalización, con la reducción de flujos comerciales y de la inversión directa extranjera. La dimensión de los intercambios comerciales entre las naciones tendrá un fuerte impacto a la baja; se manifiesta la vulnerabilidad de los socios comerciales, particularmente de China, con una inevitablemente relocalización de los proveedores y diversificación de los mercados actuales, disminución del consumo, incluido el petróleo y las materias primas, agravando la recesión y paralelamente aumenta el comercio de alimentos y medicamentos de última generación.

 

Los riesgos de depender de abastecimientos exteriores para productos estratégicos y esenciales se han puesto de relieve, argumentándose que hay que renacionalizar o acortar las cadenas de valor, las que van a ocupar un papel clave  con un punto central de discusión en las ventajas económicas de la multiplicidad de abastos, frente al peligro que supone la dependencia desde localizaciones alejadas.

 

Entre las consecuencias macroeconómicas más importantes identificadas hasta el momento, se aprecia la caída de la inversión extranjera directa; la reducción del comercio mundial y del turismo, a lo que se añade un posible descenso en las remesas hacia los países de ingresos bajos y medios.    En el comercio al por menor, el cierre temporal puede resultar terminal para las tiendas que no volverán a abrir y para sus trabajadores y propietarios los resultados serán catastróficos. 

 

Previsiblemente se reforzará la regionalización del comercio o producción en proximidad, es decir, en localizaciones cercanas y confiables; para los europeos el marco geográfico de máxima seguridad está muy claro: dentro de sus fronteras.  Los gobiernos tendrán que reevaluar cuáles son es indispensables para asegurar una producción nacional y algunos expertos consideran que se vivirá una reindustrialización de Europa y Estados Unidos, debido a los efectos de las cadenas de suministro en muchas compañías.

 

De cualquier forma, habrá una fractura sensible de la globalización, pero esta inevitablemente persistirá porque hoy son importantes los intercambios de tecnología, académicos, científicos, culturales, deportivos y turísticos, entre otros imperativos de la humanidad.    Las fuerzas políticas antiglobalización, que ya estaban creciendo, serán probablemente reforzadas.

 

A escala mundial se reducirá el empleo y  los salarios y el aumento de precios de los bienes y servicios, dando como resultado una menor capacidad adquisitiva, más pobreza, hambre y muertes,  que podrían aumentar significativamente si no se adoptan medidas para garantizar que los más endebles tengan acceso a los alimentos,  incluso en caso de encontrar otros desempeños, por ejemplo, volver a la agricultura y las clases dominantes intentarán aprovechar este escenario para profundizar la flexibilización laboral, buscarán instrumentar la “doctrina del shock”, tratando de forzar el achatamiento de los salarios.

 

Mejoró la calidad de las aguas y el aire y, coincidentemente, propició una mayor presencia de especies animales amenazadas de extinción. Como resultado de la reducción de la actividad industrial a escala global se redujo también la contaminación ambiental y aumentó la capa de ozono,

 

Los cambios en el turismo internacional y el transporte aéreo limitarán el número de sus usuarios, aumentando el precio de estos servicios; las actividades internacionales, culturales y deportivas se reducirán acudiéndose más al uso de los medios electrónicos.   La recuperación acelerará la digitalización y la automatización del trabajo.

 

Se están tomando medidas económicas, fiscales y monetarias que implican aumentar el gasto social, provisión de líneas de crédito para evitar el desabastecimiento de bienes básicos, entre otras, pero los problemas de la acumulación patrimonial no se resolverán con reformas fiscales, ni con el aparato del estado arrodillado ante las oligarquías o con más hospitales o escuelas ni más de lo mismo.  Algunos aprovechan la epidemia para limitar los derechos y la lucha de los pueblos, asumiendo poderes dictatoriales, en tanto existen analistas que están manejando criterios que cuestionan los excesos del consumismo, la rapiña capitalista y lo perentorio de procurar una sana intervención en la organización de las sociedades.

 

Si se pretende salir desde la lógica neoliberal el desastre será aún mayor que el generado por la pandemia. Sus efectos impactan de manera más sensible a los que menos tienen, no sólo en materia de salud sino también en lo referido a establecer el aislamiento obligatorio y la paralización afecta los limitados ingresos de los trabajadores sin empleo o informal. 

 

Parece sensato seguir la receta de aquellos económicamente heterodoxos, como los escandinavos, que no parecieran ser dignos de atención, pero resulta imposible seguir ignorándolos. La crisis plantea desafíos estructurales, que van desde iniciativas como nuevos tribunales sanitarios internacionales y formas de detectar y evitar la transmisión zoonótica hasta una redefinición del papel de las instituciones y del reparto de las ganancias a escala global.

 

Quedó a la vista de todos que solo los estados pueden manejar y superar un trance de tamaña escala, pero no serán lo suficientemente fuertes para salir solos. Será necesario que bancos, empresas y firmas financieras contribuyan al mantenimiento de los bienes públicos de los que tanto se han beneficiado, tendrán que asumir la carga, junto con el estado, de ser socios en la salud colectiva de los ciudadanos y contribuir a la investigación, a la preparación para emergencias nacionales y a una inmensa oferta de puestos de trabajo, así como en el esfuerzo colectivo para reconstruir la economía, incluso a costa de menores beneficios.

 

Ante la discusión sobre quién hegemoniza el nuevo orden y por eso la guerra comercial o las respuestas nacionalistas y proteccionistas, que son llevadas adelante bajo las banderas del neoliberalismo, algunos estiman que  se acelerará  el cambio de poder e influencia del Oeste al Este  "de una globalización centrada en Estados Unidos a una más centrada en China. Las  protestas populares, por el momento,  quedarán en una suerte de cuarentena.

 

Habrá otras catástrofes, extrañaría mucho que en los próximos años no hubiese ecológicas importantes y posibilidades de un choque económico con reacciones de tipo fascista. Ya se manifiestan nuevas formas, conceptos y líneas de acción del fascismo, que se considera omnipotente, conlleva a más fragilidad y eso implica el peligro de que las ideologías de odio se expandan, que las libertades sean coartadas y que los pocos logros socioeconómicos conseguidos sufran mayor retroceso.  

                                                                                 

Lo más urgente es la reorientación hacia el mercado interno y desvincularlo de los vínculos mundiales a través de una política comercial progresiva, una industrial agresiva y una agrícola que promueva la autosuficiencia y soberanías alimentarias. La creación de empleo es el criterio más inmediato y la construcción, la agricultura, la producción y comercialización de alimentos serán las primeras que reciban el banderazo de reinicio; después vendrán las de piezas, partes, componentes, materias primas y otros insumos que se requieren en las industrias terminales.

 

Regresar a la anterior configuración del mundo es olvidar que se están sacudiendo los cimientos ecológicos que sostienen toda la vida en el planeta. Su reconstrucción, más justo, solidario y colaborativo, sólo puede hacerse colectivamente, mediante la cooperación de las empresas y los estados en medio de una brutal disputa entre neoliberales y antineoliberales.

 

Hay varias tendencias: un retroceso de la mundialización; defensa de las fronteras; retorno del estado protector; auge de las sociedades de la vigilancia; acciones oportunistas, tentación de pescar en río revuelto y que ninguna potencia saldrá reforzada.

 

El antídoto es la solidaridad, la búsqueda de la justicia, el rechazo a la violencia, el racismo y la xenofobia, pero no viene automáticamente, requiere del concurso de todos y cada uno.   Debe interpelarse profundamente el modo de producción y sus relaciones, la tenencia de la tierra, las «concesiones» a la minería, la soberanía de mares territoriales, el derecho de los pueblos a disfrutar las riquezas naturales, hay que discutir toda la democracia burguesa.  

 

Entre todas las previsiones que circulan sobre el mundo que saldrá de esta crisis, hay una que puede avanzarse sin miedo al error: estará obsesionado por las pandemias.

 

 

Hasta Pronto

 

Lic. Michael Vázquez Montes de Oca

 

 2020 

Por michaelrogelio - 21 de Junio, 2020, 1:51, Categoría: General
Enlace Permanente | Referencias (0)




<<   Junio 2020    
LMMiJVSD
1 2 3 4 5 6 7
8 9 10 11 12 13 14
15 16 17 18 19 20 21
22 23 24 25 26 27 28
29 30      

Enlaces
eGrupos
ZoomBlog

 

Blog alojado en ZoomBlog.com